Un vehículo eléctrico “casero” de 6.000 dólares

Posted by admin on October 26, 2012
Uncategorized

vehiculo+electrico+rosarioRicardo Berizzo es un ingeniero Rosarino que quería un auto eléctrico, y como no se fabrican ni comercializan en Argentina, y los precios de venta e importación son extremadamente altos, decidió fabricarse uno.
Actualmente el Vehículo Eléctrico Rosarino (VER) está habilitado para circular por la ciudad con un permiso municipal que permite y alienta el desarrollo de vehículos experimentales, y Ricardo lo utiliza todos los días para ir a trabajar. Con las baterías que tiene instaladas puede recorrer poco más de 30 kilómetros, pero todo el diseño fue construido de forma modular y puede ser mejorado con pequeñas inversiones.
Para cargarlo basta enchufarlo a la toma de corriente de cualquier casa, y dejarlo conectado durante 6 horas. El consumo es similar al de un secador de cabello o una plancha para ropa (1000 watts), y con un costo local de 3 centavos de dólar por kilowatt-hora, puede recorrer 30 kilómetros con 0,18 US$ o 72 centavos argentinos.
Ricardo tenía expuesta su creación en la Jornada demostrativa de equipos solares y si bien el vehículo no se alimenta de paneles solares, tiene un desarrollo tecnológico compatible con las fuentes de energía renovables, y merecía estar presente.

-¿Cómo comenzó la idea de hacer el VER?

-A mí siempre me interesó el transporte eléctrico por su independencia de los combustibles no-renovables, y parte del detonante fue el lanzamiento del EV1 de General Motors, que luego fracasó por no tener suficientes ventas.
Comenzamos haciendo un desarrollo teórico para ver qué se necesitaba para hacer un vehículo eléctrico, y después tuvimos la necesidad de probar si la teoría era correcta y comenzamos con el desarrollo del auto en sí.

-¿Fue siempre usted solo o alguien colaboró?

-Fui yo el que comenzó el proyecto pero luego se sumó Edgardo Marino, un docente de la Universidad Tecnológica Nacional, para colaborar con la investigación y la parte más formal del desarrollo del proyecto. Así logramos enmarcarlo en un Proyecto de I+D de la UTN. La empresa Mantelectric nos ayudó con profesionales, y también prestándonos sus talleres y muchas piezas para el vehículo.
En mi casa tengo un taller donde trabajaba con la parte electrónica, y luego íbamos al taller donde estaba el vehículo a instalar las partes y probarlas.

(clic en la foto para ver en grande)

-¿En qué se basó la elección del vehículo?

-Es un Fiat 147 modelo 1983, usado. Lo elegimos por ser bastante liviano y chico, lo cual es importante ya que el motor eléctrico que utilizamos no tiene tanta potencia, además hay que cargar 170 kilos de baterías de plomo. Hay otros vehículos pequeños, pero este modelo en particular es muy común en Argentina, y por lo tanto es fácil conseguir repuestos, además de ser barato.

-Y cómo fue entonces el proceso de conversión de un vehículo a nafta a eléctrico..

-Primero desarmamos todo el auto, lo pintamos para evitar el óxido, reemplazamos el tapizado y demás. El bloque de motor se retiró, y separamos la caja de cambios del motor de combustión interna.
El motor eléctrico es de corriente continua de 14Kw, desconozco su procedencia porque lo compramos en una chatarrería, pero intuyo que perteneció a un ascensor viejo. El motor está conectado a la caja de cambios original, porque necesitábamos un diferencial, y porque utilizamos una marcha directa bastante larga, luego la cuarta, y la marcha atrás. Podríamos haber controlado las marchas de forma eléctrica, lo que hubiera disminuido bastante peso al eliminar la caja, pero introducía una gran complejidad y decidimos dejarlo en forma mecánica.

-Y respecto a las baterías ¿cómo son la autonomía del vehículo, velocidad y esas cosas?
-Utiliza seis baterías de plomo-ácido de ciclo profundo conectadas en serie, lo que dan unos 72 voltios, con una capacidad de 105 Amperes/hora. El motor tiene una potencia de 14Kw a 96 voltios, así que actualmente funciona a 7Kw (unos 10 HP). Con esto se puede tener una autonomía de 30 kilómetros aproximadamente, desarrollando una velocidad máxima de 60 km/h.

-Lo más interesante es que toda el equipo es modular ¿no?

-Exactamente, todas las partes se pueden sacar y poner. Podemos invertir de muchas formas para aumentar la autonomía, velocidad, potencia y demás reemplazando unas pocas piezas. Incluso volver a colocar el motor de combustión interna.